Más de la mitad de los inmigrantes que llegan a España abandonan el país por la falta de empleo estable y el alto coste de la vivienda
Por Denisse López .Publicado el
2026/05/13 17:01
Mayo. 13, 2026
De los 15 millones de extranjeros que llegaron entre 2002 y 2024, solo siete millones se quedaron, según un estudio de Funcas.
Más de la mitad de los inmigrantes que llegan al país lo terminan abandonando por la falta de empleo estable, de vivienda asequible y de estabilidad económica. Esa es una de las principales conclusiones del estudio Los límites de la inmigración para el ajuste demográfico en España, publicado por Funcas. El documento cuestiona la idea de que la inmigración pueda resolver por sí sola el declive demográfico español, e insiste en que el país atrae grandes flujos pero tiene enormes dificultades para retenerlos a largo plazo.
Tasa de retención y datos clave:
Flujo total: Entre 2002 y 2024, cerca de 15 millones de personas nacidas en el extranjero iniciaron su residencia en España. Sin embargo, el aumento neto fue de apenas siete millones.
Retención: La tasa de retención es cercana al 48%, uno de los niveles más bajos de Europa, lejos del 60% de Alemania o Suecia.
Estrategia fallida: El informe describe este fenómeno como una “estrategia de mantenimiento demográfico externo” basada en nuevas entradas constantes para compensar las salidas.
Causas del abandono:
Los investigadores Héctor Cebolla Boado y María Miyar Busto señalan que detrás de esta baja retención están las dificultades económicas:
Vivienda: El encarecimiento del coste de la vida tiene un efecto disuasorio crítico.
Mercado laboral: Los bajos salarios y la percepción de estancia temporal impiden que los trabajadores echen raíces, afectando la formación y la productividad.
Falta de vínculos: La carencia de redes familiares consolidadas facilita la decisión de mudarse a otros países europeos con mejores salarios.
Impacto demográfico:
Natalidad: El informe sostiene que el efecto de la inmigración en la natalidad es coyuntural. Las tasas de fecundidad de las mujeres extranjeras convergen con las de las españolas en una generación.
Envejecimiento: El 22% de los inmigrantes residentes tiene ya 55 años o más (unos dos millones de personas). La propia población extranjera está envejeciendo.
Desequilibrio territorial: Los flujos se concentran en Madrid, Cataluña y Baleares, reforzando las dinámicas existentes en lugar de rejuvenecer las regiones más despobladas como Asturias o Galicia.
Conclusión:
Funcas sostiene que este modelo funciona para “comprar tiempo” a corto plazo, pero muestra signos de agotamiento. Sin una planificación estratégica, la capacidad de la inmigración para compensar el envejecimiento se reducirá. Las proyecciones indican que para 2040 habrá más de cinco personas mayores de 50 años por cada menor de 15 años.
Texto: Denisse López / Según El País
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