Científicos alertan: la edición genética de embriones humanos abre una peligrosa caja de Pandora
Por Victor Tangermann .Publicado el
2026/06/13 23:32
Julio. 13, 2026
La modificación genética de embriones humanos sigue siendo una de las áreas más controvertidas de la biotecnología moderna, especialmente desde que el científico chino He Jiankui sacudió a la comunidad científica mundial hace ocho años al utilizar la técnica CRISPR para alterar embriones que posteriormente llegaron a término y nacieron.
Los defensores de estas tecnologías sostienen que podrían revolucionar el tratamiento de enfermedades hereditarias y ofrecer nuevas herramientas para combatir trastornos genéticos graves. Sin embargo, sus detractores advierten que también podrían abrir la puerta a prácticas cercanas a la eugenesia, permitiendo algún día seleccionar o modificar características consideradas deseables en los futuros hijos.
El nuevo experimento
Por ello, no resulta sorprendente que el más reciente intento de modificar cigotos humanos, la etapa más temprana del desarrollo embrionario, haya reavivado el debate. Según un estudio que aún no ha sido sometido a revisión por pares, un equipo encabezado por el genetista de la Universidad de Columbia, Dieter Egli, empleó una técnica conocida como edición de bases, que permite modificar de forma precisa una sola cadena de ADN, para alterar dos regiones específicas del genoma.
Los investigadores no buscaban desarrollar una nueva terapia médica ni tratar una enfermedad concreta. Su propósito era demostrar que la edición de bases podría constituir una alternativa viable a CRISPR para modificar ADN embrionario reduciendo algunos de los daños observados en intentos anteriores.
La preocupación de los expertos
Sin embargo, según informa Scientific American, el estudio podría sentar las bases para investigaciones mucho más polémicas en el futuro, pese a que los embriones utilizados nunca fueron implantados para su gestación. Alexis Komor, pionera en el desarrollo de tecnologías de edición genética, declaró a la publicación que la barrera ya ha sido cruzada y que el precedente establecido podría tener profundas implicaciones.
Komor sostiene que, ante la ausencia de una regulación estricta en Estados Unidos, Egli y su equipo podrían haber roto un acuerdo tácito que durante años había limitado este tipo de investigaciones. En su opinión, el trabajo constituye una auténtica "caja de Pandora" y representa una posible puerta de entrada hacia la edición de embriones con fines de mejora genética.
El respaldo de una empresa polémica
La investigación también cuenta con el respaldo financiero de Nucleus Genomics, una empresa especializada en el análisis genético de embriones obtenidos mediante fecundación in vitro para detectar enfermedades hereditarias. La compañía ya ha generado controversia en el pasado debido a algunas de sus ambiciosas afirmaciones comerciales.
¿Qué es la edición de bases?
A diferencia de CRISPR, que corta segmentos completos de ADN, la edición de bases realiza modificaciones extremadamente precisas en una sola cadena genética. Los resultados obtenidos hasta ahora han despertado interés en la comunidad científica. El año pasado, por ejemplo, un bebé fue tratado con éxito mediante una terapia experimental basada en esta tecnología para corregir un raro trastorno genético.
En esta ocasión, el equipo de Egli centró sus experimentos en dos regiones genómicas relacionadas con la regulación del colesterol y la producción de hemoglobina. Según los autores, la elección de estos objetivos respondió a que son ampliamente estudiados en investigaciones sobre células somáticas y no a un interés terapéutico específico en la línea germinal humana.
Resultados lejos de ser perfectos
No obstante, los resultados estuvieron lejos de ser perfectos. Muchos de los embriones editados desarrollaron mosaicismo genético, un fenómeno en el que distintas células dentro del mismo embrión presentan diferencias genéticas. Según explicó The New York Times, este problema podría provocar graves complicaciones médicas si dichos embriones llegaran a desarrollarse hasta convertirse en fetos y posteriormente en bebés.
"Es muy posible que algunos efectos potencialmente perjudiciales no se manifiesten de manera evidente hasta después del nacimiento", advirtió Ana Iltis, bioeticista de la Universidad Wake Forest, quien no participó en la investigación.
¿Un avance médico o una amenaza ética?
A pesar de estos riesgos, los autores mantienen una visión optimista. Nathan Treff, coautor del estudio y director clínico de Nucleus Genomics, afirmó que todavía queda un largo camino antes de que esta tecnología pueda utilizarse para prevenir o curar enfermedades hereditarias, aunque considera que los avances actuales acercan a la comunidad científica a ese objetivo.
Otros expertos, sin embargo, observan el panorama con mucha más preocupación. Fyodor Urnov, genetista de la Universidad de California en Berkeley que tampoco participó en el proyecto, lanzó una dura crítica al trabajo.
"Lo que realmente están haciendo es proporcionar a los diseñadores de bebés un manual de instrucciones para avanzar más allá de los límites de la ética", sentenció.
Califica este tema