China lanza embriones humanos sintéticos a su estación espacial
Por Frank Landymore .Publicado el
2026/05/27 10:36
Mayo. 27, 2026
¿Logrará la humanidad algún día colonizar otros sistemas estelares y expandir la vida a mundos lejanos? O, de forma más realista y cercana, ¿estableceremos asentamientos permanentes en Marte o la Luna? Antes de imaginar colosales naves generacionales, debemos responder una cuestión biológica fundamental: ¿pueden los seres humanos reproducirse en el espacio y garantizar así la supervivencia de futuras colonias extraterrestres?
Eso es precisamente lo que científicos chinos intentan averiguar. Este mes, China envió un lote de embriones humanos sintéticos a su estación espacial Tiangong, en un experimento pionero destinado a estudiar cómo afecta la microgravedad a las primeras fases del desarrollo humano.
Células madre que imitan embriones humanos
Las muestras fueron creadas a partir de células madre humanas y presentan características muy similares a las de los embriones reales, aunque carecen de la capacidad de desarrollarse hasta convertirse en un feto viable.
En un comunicado, Yu Leqian, investigador del Instituto de Zoología de la Academia China de Ciencias y líder del proyecto, explicó:
“No se trata de un embrión humano real y no posee la capacidad de desarrollarse como un individuo. Sin embargo, puede servir como un modelo ideal para estudiar las primeras etapas del desarrollo humano”.
El espacio representa un entorno extremadamente hostil para el cuerpo humano, incluso dentro de las estaciones espaciales. A los efectos de la microgravedad se suman la radiación espacial y los rayos cósmicos, amenazas de las que normalmente estamos protegidos gracias a la atmósfera terrestre.
Experimentos previos con ratones
Pese a estas dificultades, algunos experimentos realizados con animales han ofrecido resultados alentadores. En 2016, científicos chinos lograron cultivar embriones de ratón en el espacio y comprobaron que podían alcanzar la fase de blastocisto, etapa en la que el embrión está listo para implantarse en el útero.
Posteriormente, en 2023, investigadores japoneses repitieron el experimento y descubrieron que alrededor del 24 % de los embriones cultivados en microgravedad alcanzaban la fase de blastocisto, aproximadamente la mitad de la tasa observada en la Tierra.
Sin embargo, los embriones de ratón y los modelos humanos representan desafíos biológicos muy distintos, por lo que estas nuevas muestras sintéticas constituyen apenas un paso inicial dentro de una investigación mucho más amplia.
La misión de reabastecimiento Tianzhou-10 transportó los embriones sintéticos el pasado 11 de mayo hacia el módulo experimental de la estación Tiangong. El cargamento incluye dos tipos de muestras:
Un grupo de embriones cultivados sobre células uterinas para simular la implantación.
Otro conjunto suspendido en un chip microfluídico diseñado para imitar las primeras fases de formación de tejidos y órganos.
Según informó Live Science, ambos sistemas permitirán observar cómo responde el desarrollo celular temprano al entorno espacial.
Un experimento completamente automatizado
Yu Leqian señaló que el experimento avanza con normalidad gracias a un sistema automatizado programado para renovar diariamente el medio de cultivo de las muestras.
La investigación fue diseñada para durar cinco días, tras los cuales los embriones serían congelados. Los resultados definitivos solo podrán conocerse cuando las muestras regresen a la Tierra y sean comparadas con un grupo de control mantenido bajo condiciones normales.
Incluso si los resultados no resultan plenamente satisfactorios, los científicos consideran que aún existirían alternativas para facilitar la reproducción humana fuera de la Tierra. El estudio japonés previo mostró, por ejemplo, que los embriones sometidos a gravedad artificial tenían un 5 % más de probabilidades de desarrollarse que aquellos expuestos únicamente a microgravedad.
En declaraciones al South China Morning Post, Yu concluyó:
“Podríamos emplear ciertas tecnologías para mitigar este impacto. Este es nuestro primer intento de responder a la gran pregunta: ¿Pueden los humanos sobrevivir y reproducirse en el espacio? Espero sinceramente que la respuesta sea sí”.
Califica este tema