5 hábitos comunes que pueden empeorar la disfunción eréctil
Por Kelsey Borresen .Publicado el
2026/05/05 09:40
Mayo. 05, 2026
Experimentar dificultades de erección de forma ocasional es algo normal. Sin embargo, cuando estos problemas persisten, pueden interferir con la calidad de vida tanto dentro como fuera del dormitorio.
La disfunción eréctil (DE), también conocida como ED por sus siglas en inglés, se define como la incapacidad persistente para lograr o mantener una erección suficiente para la actividad sexual. Se estima que afecta a cerca del 50 % de los hombres mayores de 40 años y a hasta 30 millones en Estados Unidos.
En el pasado, se pensaba que la disfunción eréctil tenía principalmente un origen psicológico. Hoy, los expertos coinciden en que, con frecuencia, está relacionada con problemas de salud física, como la diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, hipertensión y trastornos vasculares, entre otros.
Asimismo, ciertos medicamentos —como antidepresivos, fármacos para la presión arterial y sedantes— pueden contribuir al problema. A esto se suman factores de salud mental como la depresión, la ansiedad o el estrés. En muchos casos, la disfunción eréctil responde a una combinación de causas físicas y psicológicas.
En ocasiones, puede ser una señal temprana de una afección subyacente que requiere tratamiento, por lo que es fundamental consultar a un médico ante síntomas persistentes.
A continuación, especialistas en urología explican algunos hábitos cotidianos que pueden agravar esta condición:
1. Consumo de alcohol
El Dr. Kian Asanad, urólogo del Centro de Fertilidad y Salud Sexual Masculina de la Universidad del Sur de California, advierte que el consumo excesivo de alcohol puede contribuir a la disfunción eréctil tanto a corto como a largo plazo.
El alcohol actúa como depresor del sistema nervioso, interfiriendo en la capacidad del cerebro para enviar las señales necesarias para la erección. Además, el consumo crónico puede reducir los niveles de testosterona y provocar daño nervioso, lo que agrava el problema.
Por su parte, el Dr. Nelson Bennett, profesor asociado de urología en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern, señala que el abuso prolongado de alcohol puede favorecer o intensificar síntomas de depresión y ansiedad, con impacto negativo en la salud sexual.
2. Dormir insuficientemente
Diversos estudios indican que la falta de sueño puede elevar los niveles de cortisol y reducir la testosterona, factores que contribuyen al empeoramiento de la disfunción eréctil.
Según Bennett, el aumento del cortisol se asocia con mayor estrés, cambios de humor, aumento de peso y menor rendimiento cognitivo. Además, la privación crónica de sueño puede disminuir el interés sexual, generando un círculo negativo.
El urólogo Aaron Spitz añade que dormir poco puede afectar la señal hormonal de la hipófisis, reduciendo la testosterona y afectando la función eréctil.
3. Falta de actividad física
La evidencia científica muestra que el ejercicio aeróbico regular —como caminar, nadar o montar en bicicleta— puede mejorar significativamente la función eréctil.
Un estudio publicado en 2023 en la revista Journal of Sexual Medicine encontró que la actividad física puede mejorar los síntomas de la disfunción eréctil en algunos casos, con efectos comparables a ciertos tratamientos farmacológicos.
La uróloga Amy Pearlman subraya que la disfunción eréctil suele reflejar el estado de la salud cardiovascular. Por ello, mejorar la circulación mediante el ejercicio puede tener un impacto positivo directo en la función sexual.
4. Tabaquismo
Fumar —incluidos cigarrillos electrónicos— daña los vasos sanguíneos y reduce el flujo sanguíneo en todo el cuerpo, incluido el pene.
La nicotina provoca la constricción de los vasos, dificultando la circulación necesaria para lograr una erección. Con el tiempo, las sustancias tóxicas del tabaco pueden causar daños vasculares permanentes.
Además, el tabaquismo incrementa el riesgo de enfermedades como diabetes, hipertensión y afecciones cardíacas, todas ellas asociadas con la disfunción eréctil. Estudios indican que los fumadores tienen entre 1,5 y 2 veces más probabilidades de padecer esta condición.
5. Consumo de marihuana
El Dr. Asanad señala que aún se requiere más investigación sobre los efectos del cannabis en la salud sexual. Aunque algunas personas reportan un aumento del deseo, su uso prolongado puede afectar negativamente la función eréctil.
El compuesto activo THC influye en los neurotransmisores del cerebro, alterando las señales necesarias para la erección. Además, el consumo crónico puede reducir la testosterona y afectar el rendimiento sexual.
También puede perjudicar la función vascular, disminuir el flujo sanguíneo y aumentar la ansiedad en algunos casos, contribuyendo así al deterioro de la función sexual.
Conclusión
Adoptar hábitos saludables —como hacer ejercicio regularmente, mantener una dieta equilibrada y reducir el consumo de sustancias nocivas— puede mejorar significativamente la función eréctil.
El Dr. Asanad recomienda una dieta mediterránea rica en frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables, que favorece la salud cardiovascular y, por extensión, la salud sexual.
Como resume una conocida expresión médica:
“Lo que es bueno para el corazón también lo es para la función eréctil.”
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