• 2 Junio 2026 - 8:38 PM

Universo » Egiptología

Un abrazo de hace 4.300 años: los esposos del Antiguo Egipto no se separaban ni después de la muerte


Por Flamenco .Publicado el 2026/07/02 19:37
Un abrazo de hace 4.300 años: los esposos del Antiguo Egipto no se separaban ni después de la muerte
Junio. 02, 2026
  1. 0
  2. 1

No era un simple bloque de piedra caliza, sino un conmovedor testimonio de amor eterno esculpido en tiempos de los faraones. En la estatua, Mes-sat rodea con su brazo la espalda de su esposo Nebefwy en un gesto de ternura y complicidad poco frecuente en la escultura del Imperio Antiguo. Ese abrazo, concebido para que la pareja permaneciera unida incluso en el más allá, sobrevivió más de cuatro milenios y, tras abandonar el aislamiento de una histórica colección aristocrática británica, cautivó al mundo. Finalmente, desató una intensa puja entre destacados coleccionistas e importantes instituciones museísticas en la prestigiosa sala de Christie's, donde fue vendida por casi cinco millones de dólares.

Según un informe publicado por la revista especializada Exibart, la casa de subastas Christie's vendió esta extraordinaria estatua egipcia de piedra caliza que representa a los altos dignatarios Nebefwy y Mes-sat. La obra, fechada entre los años 2400 y 2300 a. C., durante la V Dinastía del Imperio Antiguo, encabezó las ventas de "The Exceptional Sale: Masterworks Across Cultures", celebrada en Londres, consolidándose como una de las esculturas del Antiguo Egipto más importantes aparecidas en el mercado internacional en los últimos años.

Una obra maestra excepcional

Hannah Solomon, directora internacional del departamento de Antigüedades de Christie's, afirmó que la pieza "combina una calidad artística excepcional con uno de los historiales de procedencia más destacados entre las primeras antigüedades egipcias conservadas en manos privadas". Asimismo, reveló que la escultura fue adjudicada por 3,7 millones de libras esterlinas, equivalentes a aproximadamente 4,9 millones de dólares o 4,3 millones de euros.

La estatua representa a Nebefwy y a su esposa Mes-sat de pie sobre una misma base, unidos en una composición que constituye una de las expresiones más refinadas de la escultura funeraria privada del Imperio Antiguo. Las inscripciones jeroglíficas identifican a la pareja y a su hijo, Meh-er-nefer, recordado como el dedicante del monumento erigido en honor de sus padres.

Nebefwy aparece avanzando la pierna izquierda, con una postura serena y segura, vestido con un faldellín plisado y una peluca corta cuidadosamente esculpida. A su lado, Mes-sat rodea con el brazo la espalda de su esposo en un gesto de afecto que transmite una profunda complicidad y unidad familiar. La serenidad monumental de la composición, las armoniosas proporciones de las figuras y su extraordinario estado de conservación convierten la obra en una auténtica joya del arte del Imperio Antiguo.

Unidos también en el más allá

El arqueólogo D. Arnold, en su libro When the Pyramids Were Built: Egyptian Art of the Old Kingdom, explica el trasfondo de esta concepción egipcia al señalar que "los miembros más cercanos de la familia —lo que hoy llamaríamos la familia nuclear— constituían una parte indispensable de la identidad de la persona". Añade además que uno de los mayores anhelos de los antiguos egipcios era permanecer junto a su cónyuge y a sus hijos también en la otra vida.

Esta escultura materializa esa profunda aspiración espiritual: permanecer unidos incluso después de la muerte. Entre las escasas estatuas dobles del Imperio Antiguo que aún permanecen en manos privadas, destaca por la calidad de su ejecución, la delicadeza de su modelado y la excepcional conservación de su programa epigráfico, que preserva intactos los nombres y las relaciones familiares de los personajes representados.

Además de su extraordinario valor artístico, la escultura posee una procedencia excepcional. Se encuentra documentada en Hovingham Hall, en el norte de Yorkshire, desde 1778. Entre sus ilustres propietarios figuran Sir James Porter, embajador británico en Constantinopla, y el rey Jorge III, quien posteriormente la cedió a Thomas Worsley.

Los Millennials impulsan el mercado del arte

La escultura faraónica no fue la única protagonista de la subasta. La venta reunió también importantes joyas literarias y documentales, entre ellas una primera edición de la célebre novela Cumbres borrascosas, de Emily Brontë, elevando la recaudación total hasta 11,7 millones de libras esterlinas (unos 15,5 millones de dólares).

Thomas Williams, director de "The Exceptional Sale" en Londres, afirmó que "esta subasta reunió obras de extraordinaria relevancia artística, histórica y científica, despertando una intensa competencia entre compradores de distintas categorías y procedentes de diversas regiones del mundo, lo que confirma la sólida demanda internacional de piezas raras con una procedencia excepcional".

Williams destacó además un dato revelador sobre la evolución del mercado del arte: el 38 % de los nuevos compradores registrados en esta subasta pertenecía a la generación de los Millennials, un indicador del creciente interés de las nuevas generaciones por coleccionar obras de extraordinario valor histórico y patrimonial.

Califica este tema



Arriba