• 5 Junio 2026 - 8:41 PM

Universo » Medio ambiente

Google arrió su bandera verde: cómo los algoritmos hicieron naufragar sus promesas climáticas


Por Maggie Harrison Dupré .Publicado el 2026/07/05 09:39
Google arrió su bandera verde: cómo los algoritmos hicieron naufragar sus promesas climáticas
Junio. 05, 2026
  1. 0
  2. 2

Google ha reconocido una vez más que no ha logrado cumplir sus ambiciosos objetivos en materia de clima y sostenibilidad. En su más reciente informe medioambiental, la compañía estadounidense revela un aumento sin precedentes tanto de su consumo energético como de sus emisiones de carbono, consecuencia directa de la rápida expansión de la infraestructura que sustenta sus sistemas de inteligencia artificial.

El último Informe de Sostenibilidad Ambiental de la empresa, publicado esta semana, admite sin ambages que «el cambio más significativo en nuestro impacto ambiental global ha sido la acelerada expansión de nuestra infraestructura técnica y la enorme cantidad de energía necesaria para operarla». La afirmación refleja el creciente conflicto entre las aspiraciones tecnológicas del sector y los compromisos adquiridos frente a la crisis climática.

Cifras alarmantes y una infraestructura bajo presión

El informe pone de manifiesto un notable deterioro de los indicadores medioambientales del gigante tecnológico, impulsado por la carrera mundial por liderar el desarrollo de la inteligencia artificial generativa. Entre los datos más relevantes destacan:

Consumo eléctrico en máximos históricos: La demanda de electricidad en las instalaciones y centros de datos de Google se ha disparado un 250 % respecto a 2019. La empresa atribuye este incremento al crecimiento de sus principales servicios, como Google Cloud, el buscador, YouTube y las nuevas capacidades de inteligencia artificial.
Un ritmo de crecimiento cada vez mayor: Entre 2024 y 2025, el consumo de electricidad aumentó un 37 % interanual, superando el incremento del 27 % registrado el año anterior.
Más emisiones de gases de efecto invernadero: Las emisiones crecieron un 18 %, debido principalmente a la fabricación y adquisición del hardware de alto rendimiento necesario para entrenar y ejecutar los modelos de inteligencia artificial.


Argumentos medioambientales en medio de las críticas

Consciente del impacto de estas cifras, Google trata de poner el foco en el potencial de la inteligencia artificial para afrontar los desafíos climáticos del futuro. En su informe sostiene que la IA constituye «una poderosa herramienta para apoyar la acción climática global» y asegura que contribuirá a generar beneficios tangibles tanto para la sociedad como para la economía.

Asimismo, la empresa destaca que continúa trabajando para mejorar la eficiencia en el consumo de agua y energía de sus actuales centros de datos.

El informe añade:

«Este rápido aumento de la demanda energética es una realidad que debemos gestionar de forma eficaz. Seguimos plenamente comprometidos con garantizar que el crecimiento de la inteligencia artificial no se produzca a costa de nuestros exigentes estándares medioambientales.»

La expansión de la IA aviva la oposición ciudadana

Sin embargo, numerosos expertos advierten de que la inteligencia artificial, convertida ya en uno de los pilares de la nueva economía estadounidense, está sometiendo a una presión sin precedentes a unas redes eléctricas ya sobrecargadas y agravando los desafíos del cambio climático.

Este crecimiento coincide además con una creciente oposición ciudadana en distintas regiones de Estados Unidos contra la construcción de nuevos centros de datos cerca de zonas residenciales. El rechazo social ha llevado a Google y a otros gigantes tecnológicos a estudiar propuestas consideradas hasta hace poco propias de la ciencia ficción, como la instalación de enormes centros de datos en el espacio.

La apuesta comercial por encima del clima

La evolución reciente sugiere que las prioridades comerciales del gigante de las búsquedas están prevaleciendo sobre sus compromisos medioambientales. La carrera por liderar el desarrollo de la inteligencia artificial se ha convertido, para muchos observadores, en una justificación para relegar los objetivos climáticos a un segundo plano.

Aunque Google continúa invirtiendo miles de millones de dólares en energías renovables y tecnologías limpias, todo apunta a que la dirección de la compañía considera el aumento de su huella de carbono como un coste inevitable para mantener el liderazgo en la revolución de la inteligencia artificial.

En ausencia de una legislación nacional o internacional que imponga límites estrictos al consumo energético del sector tecnológico, este deterioro medioambiental sigue siendo una apuesta de alto riesgo, cuyas consecuencias podrían acabar repercutiendo sobre el conjunto del planeta.

Califica este tema



Arriba