Las olas de calor se vuelven letales: el límite de la supervivencia humana es más bajo de lo que creíamos
Por Joe Wilkins .Publicado el
2026/05/04 11:21
Mayo. 04, 2026
Es probable que haya oído hablar de la “temperatura de bulbo húmedo”, un indicador que combina calor y humedad para medir la capacidad del cuerpo humano de enfriarse. En condiciones normales, la evaporación del sudor permite mantener una temperatura corporal segura. Sin embargo, cuando la humedad es demasiado elevada, este mecanismo deja de funcionar y, en ausencia de refrigeración externa, el organismo puede colapsar.
En este sentido, la temperatura de bulbo húmedo resulta más reveladora que la temperatura ambiente. Durante años, el umbral teórico de supervivencia humana se situó en torno a los 35 °C. Se asumía que tales condiciones serían breves y no provocarían mortalidad masiva por sí solas. Hoy sabemos que esa premisa era errónea.
Una “zona de muerte” más amplia de lo previsto
Un estudio reciente, publicado en la revista Nature Communications, sugiere que el umbral de riesgo extremo es, en realidad, más bajo y puede alcanzarse con niveles de humedad inferiores a los estimados anteriormente.
“Mi primera reacción fue: ‘No esperaba ver esto’”, declaró al diario The Guardian la climatóloga Sarah Perkins-Kirkpatrick, autora principal del estudio y profesora en la Australian National University.
El equipo aplicó un nuevo modelo fisiológico, denominado HEAT-Lim, a seis episodios de calor extremo: Arabia Saudí (2024), Bangkok (2024), Phoenix (2023), Mount Isa (2019), Karachi (2015) y Sevilla (2003). Con la excepción del caso australiano, todos los eventos se asociaron a miles de muertes por causas cardiovasculares y respiratorias que no fueron atribuidas oficialmente al calor en su momento.
Condiciones incompatibles con la vida
Al incorporar variables fisiológicas reales del cuerpo humano, los investigadores concluyeron que estas olas de calor incluyeron periodos potencialmente insuperables, especialmente para personas de edad avanzada expuestas directamente al sol.
Dos episodios resultan especialmente preocupantes. Durante las olas de calor de Phoenix (2023) y Karachi (2015), ni siquiera la sombra habría sido suficiente para garantizar la supervivencia de personas mayores de 65 años.
En el caso de Pakistán, las condiciones fueron tan extremas que incluso adultos jóvenes (entre 18 y 35 años) se enfrentaron a escenarios potencialmente letales bajo exposición directa, en un contexto en el que las víctimas mortales superaron las 2.000.
Una advertencia para el futuro
Perkins-Kirkpatrick plantea una cuestión inquietante:
“Si esto ya está ocurriendo en las condiciones actuales, ¿qué cabe esperar en un escenario con dos o tres grados adicionales de calentamiento global?”
Califica este tema